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Sigue la investigación del intento de homicidio en agosto de una menor, que recibió 20 puñaladas

A la primera persona que acudió en auxilio de la niña, le dijo que “su novio la había violado y le había dado una paliza”

Audiencia Provincial de Granada (EUROPA PRESS)

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Granada continúa las diligencias abiertas por el intento de homicidio a una menor de 14 años a finales del pasado mes de agosto en una casa en construcción del barrio del Cerrillo de Maracena de la capital granadina supuestamente a manos de un joven de 27 años, con el que había mantenido una relación, y que, en prisión por estos hechos, también la habría agredido sexualmente aquella tarde tras asestarle unas 20 puñaladas.

El límite máximo previsto para esta instrucción finaliza el 5 de marzo, si bien puede ser prorrogable otro año más si la juez declarara como causa compleja este caso, por el que el Juzgado de Instrucción número 1 de Granada, en funciones de guardia el pasado 1 de septiembre, acordó prisión provisional, comunicada y sin fianza para el varón, que había sido detenido por la Policía Nacional.

Tras acogerse a su derecho a no declarar, el juez acordó la prisión provisional, pedida por Fiscalía, por la gravedad de los delitos que presuntamente pudo cometer: homicidio en grado de tentativa, agresión sexual y quebrantamiento de la medida cautelar de alejamiento de la menor.

Como señaló el Juzgado de Instrucción 1 de Granada en su auto de 1 de septiembre, consultado por Europa Press, hay indicios de que el acusado, “bajo la excusa de que tenía que hablar” con esta chica que quería terminar la relación que mantenían, la convenció con el fin de que “fueran a un inmueble en construcción” y allí, en la tarde del 29 de agosto, “actuando con el decidido propósito de terminar con la vida” de la niña, “sin perjuicio de golpearla repetidamente, la emprendió a pinchazos, sirviéndose de una navaja, por diversas partes del cuerpo, dejándola allí abandonada una vez pensó que había alcanzado su propósito”.

Sobre las 08,38 horas del día siguiente unos vecinos del lugar avisaron a la Policía de que una persona se encontraba en las inmediaciones pidiendo auxilio, siendo localizada la chica, que pasó horas malherida, en una de las habitaciones “en estado muy grave y casi sin poder articular palabra”.

A la primera persona que acudió en auxilio de la niña, le dijo que “su novio la había violado y le había dado una paliza”. Cuando el 061 acudió finalmente en su ayuda, se desmayó. Con posterioridad, a su madre, la menor le refirió en el hospital que el supuesto agresor “de repente le dio un golpe en la cara y le agredió con una navaja en múltiples ocasiones”.

Las fuentes cercanas al caso consultadas por Europa Press han destacado la “dominación brutal” que pudo ejercer el joven sobre la niña, primero en redes sociales, posteriormente en el transcurso de la relación, y también el 29 de agosto, día que sucedieron los hechos, cuando, por la tarde, tras darle unas 20 puñaladas, la dejó “desangrándose” en una obra del Cerrillo de Maracena, por lo que “no hay duda” de que habría querido “matarla”.

Los policías que llegaron al lugar, tras dar aviso un vecino, ya en la mañana del día siguiente, temieron, efectivamente, por la vida de ella, a quien en ese momento no le quedaba “un hilo de voz”. Estas fuentes mantienen que “la descubren veinte minutos después”, y “la pierden”.

La juez está ahora pendiente de los resultados de distintas pruebas periciales y biológicas que se han practicado, sobre, entre otras, la ropa de la chica aquel día. Se han analizado los registros de llamadas del teléfono móvil del detenido, desde donde habló con la madre de la chica, la cual había denunciado previamente la desaparición de esta última, y a quien el joven dijo que no había acudido a la cita que tenían y que había roto con ella esa misma noche.

En un hoyo destinado a la construcción de una piscina es donde fue localizada una navaja cerrada con cachas de color marrón, según la documentación que obra en poder de los investigadores, en la que también consta que a él, esa tarde, lo ven un par de conocidos, sin camiseta y con rastros de sangre, en las inmediaciones de la estación de autobuses de Granada, en el mismo área geográfica de la capital.

AUTO DE LA AUDIENCIA
Por una cuestión de delimitación de ámbitos jurisdiccionales, el caso ha pasado ya por la Audiencia Provincial de Granada, que ha determinado “la competencia objetiva” para investigar los hechos del Juzgado de Violencia sobre la Mujer, a favor del cual también se ha inhibido el Juzgado de Instrucción número 2 de Granada, que instruía una causa por otra presunta agresión sexual al joven en prisión.

Ante un recurso de la Fiscalía contra un auto del Juzgado de Violencia sobre la Mujer inhibiéndose en favor del de Instrucción que correspondiera, la titular del tribunal especializado en violencia machista había argumentado a la Audiencia que una niña de 14 años no puede tener una relación, “dada la diferencia de edad, análoga a la matrimonial”. El Juzgado de Instrucción mantuvo que había una relación entre ellos y que mantenían contacto a través de una aplicación telefónica de mensajería instantánea y redes sociales.

La Audiencia Provincial de Granada, en un auto de fecha de 30 de octubre del pasado año, en el que estima dicho recurso del Ministerio Público, señaló que es el primero de los juzgados el que se había de encargar de las diligencias.

“Ambos sujetos mantenían una relación sentimental que la menor (…) pretendía finalizar el día que acaecieron los hechos”, apunta, apelando a la “realidad social” para incidir en que “a la edad de 14 años la mujer adolescente está en condiciones de determinar libremente sus afectos con independencia del riesgo que de la diferencia de edad con el varón pudiera provenir, riesgo asumido en este caso por la menor”, pese “a la oposición de la madre”, que denunció el caso, por lo que se impuso orden de alejamiento al detenido actualmente en prisión.

“La conducta del investigado estuvo presidida por rasgos de dominación, voluntad de control y desprecio de la dignidad de la mujer, que son los que determinan la competencia de los juzgados especializados en los supuestos de violencia de género”, agrega el auto, al que ha tenido acceso Europa Press.

Hay que tener en cuenta que, en España, un adulto no puede mantener relaciones sexuales con un menor de 16 años, sin que no sea delito. Toma además especial relevancia que la víctima todavía no está recuperada ni física ni psicológicamente, estando pendiente el análisis del daño que ha sufrido para su posterior valoración a efectos legales.

Otras fuentes han informado que la niña no asiste al instituto al estar aún recuperándose de las graves secuelas físicas y psíquicas, recibiendo atención de diferentes áreas de Servicios Sociales municipales, incluido apoyo educativo y psicológico, y del Instituto de la Mujer de Andalucía, donde están registradas como usuarias tanto ella como su madre, que ya había pedido ayuda a este último organismo, dependiente de la Junta de Andalucía, antes de la agresión.

Por su parte, según han indicado a Europa Press desde el bufete jurídico HispaColex, que ejerce la acusación particular en representación de la víctima, “aún es pronto para conocer la completa calificación jurídica de los hechos, que sin duda ofrecen una gravedad evidente y objetiva”.

Entre otras diligencias de investigación, se está a la espera del dictado del informe de sanidad de la menor, “cuestión que sin duda dilatará el procedimiento en el tiempo, a la vista de la delicada situación físico psíquica de la menor, que sigue recibiendo diversos tratamientos médicos, en el intento de que a la misma le queden las menores secuelas posibles”, han agregado sus letrados, que apuntan a la gravedad de los supuestos delitos que se investigan en este caso como son “el quebrantamiento de la medida de alejamiento de la menor, la agresión sexual y la tentativa de asesinato”.

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