GRANADA es noticia
La casa de las mamparas
Publicidad

Exposición “Ciencia, ciudad y cambio”, en el Hospital Real

La inauguración será el miércoles, 6 de febrero, a las 20 horas, Crucero del Hospital Real

Presentación de la expocisión “Ciencia, ciudad y cambio” (UGR)

El miércoles, 6 de febrero, a las 20 horas, en el Crucero del Hospital Real se inaugura la exposición “Ciencia, ciudad y cambio”, en un acto presidido por la rectora, Pilar Aranda, en el que se contará con las intervenciones del catedrático de Historia de la Med¡cina, Alfredo Menéndez, comisario de la muestra; y el vicerrector de Extensión Universitaria, Víctor Medina.

La muestra explora el papel que la ciencia y las instituciones científicas —con la Universidad de Granada a la cabeza— han desempeñado como agentes de transformación de la ciudad desde mediados del siglo XX. Así mismo, indaga en cómo dichos cambios han afectado a la vida de los ciudadanos. Una exploración que aporta una mirada transversal que adentra al visitante en el proceso de configuración de la Granada actual, imposible de entender sin el papel de la ciencia y la Universidad.

La exposición se configura en cinco secciones:
La transformación del espacio urbano y social.
Patrimonio universitario e imbricación urbana.
Del aula al laboratorio.
Población y economía.
De la sala de estudio a la biblioteca electrónica, esta última ubicada en la propia Biblioteca del Hospital Real.
La muestra incluye más de 200 piezas procedentes de las colecciones patrimoniales de la Universidad de Granada –entre ellas destaca la centenaria Farmacia Zambrano–, de otras instituciones locales y de particulares, así como cuatro audiovisuales.

Granada, ciudad de la ciencia y la innovación

Concebir a Granada como ciudad de la ciencia y la innovación es un reto, dado que el pasado ha jugado y sigue jugando un papel fundamental en la forma en que sus ciudadanos la perciben e imaginan. “Ciencia, ciudad y cambio” aspira a contribuir a este reto visualizando el papel clave desempeñado por las instituciones científicas en el conocimiento y la transformación de la ciudad y su entorno en los últimos setenta años. Un esfuerzo que esperamos sume al empeño de la ansiada declaración de Granada como Capital Europea de la Cultura en 2031, coincidiendo con el V Centenario de la fundación de la Universidad.

La transformación del espacio urbano y social muestra la expansión de la trama urbana de los últimos sesenta años, producto en buena medida de los nuevos espacios dedicados a la generación y transmisión del conocimiento científico. Desde los “polígonos universitarios” de Fuentenueva y Cartuja, puestos en marcha a partir de finales de los años sesenta, hasta las más recientes aportaciones al diseño urbano de Granada de la mano del Parque de las Ciencias y el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud. La sección incluye una mirada a los principales cambios socio-demográficos, políticos y culturales experimentados en las décadas de los sesenta y setenta derivados del incremento de la población estudiantil, de la creciente incorporación de la mujer al mundo de la ciencia y de la recuperación de las libertades democráticas.

Patrimonio universitario e imbricación urbana explora cómo valoramos el patrimonio heredado y cómo se percibe la Universidad en la ciudad. El punto de arranque de la indagación es la importante labor de recuperación, restauración, conservación y puesta en valor del patrimonio urbano desarrollada por la Universidad de forma decidida a partir de los años ochenta. Una labor que ha creado una amalgama ciudad-ciencia que trasciende los edificios para nutrir en múltiples formas la vida cultural y artística de la ciudad, convertida en motor de cambio social. Las numerosas iniciativas que integran la política de extensión universitaria desplegada en las últimas décadas y la tupida red de colaboraciones con fundaciones y otras instituciones culturales de la ciudad tejida por la Universidad ejemplifican la magnitud y solidez de esa amalgama que define a Granada.

Del aula al laboratorio reflexiona sobre las transformaciones experimentadas en los modos de enseñar, investigar y comunicar la ciencia en nuestra ciudad. La conversión del laboratorio en el eje de la actividad profesoral posibilitó la superación de una enseñanza mayoritariamente libresca para dar paso a una cultura del laboratorio que pronto exigió de una sofisticada y costosa instrumentación científica. La sección se completa con una mirada a Sierra Nevada concebida como el “gran laboratorio de la ciudad”. Además de sus magníficas cualidades para la observación astronómica, que la han convertido en referente mundial en ese campo y en el de la astrofísica, Sierra Nevada se ha convertido en la última década en un observatorio privilegiado del cambio global, empleando sus ecosistemas como sensores para la detección temprana. Un observatorio en el que —con las “luces largas” que definen a los grandes proyectos científicos— confluyen la colaboración institucional y el trabajo de múltiples disciplinas científicas para afrontar uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta nuestra sociedad.

Población y economía se acerca al desarrollo hospitalario de la ciudad y su impacto en la vida cotidiana. De la multitud de cambios experimentados en la relación entre la ciudadanía y los servicios asistenciales nos detenemos en la transformación de la atención al parto, que de forma acelerada transitó desde el ámbito doméstico al medio hospitalario y, por ende, a un espacio mediatizado por las tecnologías médicas. Un segundo ejemplo indaga en la relación entre la ciudadanía y los medicamentos. El creciente acceso de la población a las especialidades farmacéuticas no puede entenderse sin la introducción de la producción industrial que desplazó la elaboración artesanal realizada en las oficinas de farmacia, como la centenaria Farmacia Zambrano que se incluye en la exposición. La sección finaliza con sendas reflexiones sobre los efectos derivados del alto número de profesionales egresados de las aulas universitarias y sobre el impacto económico que la actividad científica genera en la ciudad. Un audiovisual indaga en las posibles explicaciones de la falta de correspondencia entre la escalada de la UGR en los rankings universitarios y el desarrollo económico local.

De la sala de estudio a la biblioteca electrónica, ubicada en la propia Biblioteca del Hospital Real, se centra en los cambios necesarios para hacer frente a las nuevas demandas de información del modelo experimental y en los nuevos cometidos científicos, culturales y sociales que desempeña la biblioteca y que trascienden a la propia comunidad universitaria. Por último, se exhiben algunos ejemplares que ilustran la riqueza de sus fondos y el papel central que ha desempeñado la Universidad de Granada en el conocimiento y la transformación de la ciudad y su entorno.

En la presentación a los medios de comunicación, que ha tenido lugar la mañana del martes en el Crucero del Hospital Real, el comisario de la muestra, Alfredo Menéndez, ha manifestado que “esta exposición brinda una oportunidad increíble para mostrar esa idea que todos percibimos de esta ciudad pero que difícilmente la hacemos visible, que es la capacidad de transformación que la ciencia, la creatividad, las instituciones científicas, y en particular la UGR, han ejercido durante largo tiempo, en especial en estos últimos 70 años, en los cuales la ciudad, su vida cultural, económica, su arquitectura, su urbanismo no pueden entenderse sin el papel de la Universidad.

Esta exposición a lo largo de sus cinco secciones nos permite visualizar cómo se ha producido esa transformación”.

Por su parte, el vicerrector de Extensión Universitaria, Víctor Medina, ha subrayado “la importancia que tiene el hecho de que los ciudadanos conozcan y entiendan el papel de la presencia de la Universidad de Granada a lo largo de estos cinco siglos de historia de la institución y de la urbe, como motor, no solamente de construcción de la ciudad, sino de construcción de nuestro conocimiento, abierto a la cultura. Muchas de las actividades culturales que se desarrollan en la ciudad o bien están relacionadas con estudiantes o profesores de la propia universidad, o bien son demandadas por la comunidad académica, lo que requiere tener una actividad cultural en su entorno muy dinámica”.

La rectora, Pilar Aranda, ha destacado que “con esta exposición lo que vamos a mostrar es que la Universidad es el latido de la ciudad. A lo mejor no el único, pero sí es el marcapasos que va marcando el ritmo. Los periodos en Granada se miden por cuándo empieza el curso académico, cuándo son las vacaciones y cuándo se vuelven a incorporar los estudiantes. Granada es una ciudad dinámica, abierta, con un aspecto turístico fundamental, pero donde la vida cotidiana depende principalmente de la actividad que genera la Universidad. No se entiende la Universidad sin la ciudad, como tampoco se entiende la ciudad sin su Universidad”.

Etiquetado como:

Acerca del autor

Artículos relacionados

Deja un comentario

You must be logged in to post a comment.